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niños utilizados por los comunistas en Madrid en 1936 Todos los regímenes totalitarios se han caracterizado por la manipulación de los niños, indefensos ante los métodos de propaganda, persuasivos y coactivos de los fanáticos de una sola idea. El totalitarismo lingüístico, ese régimen que divide a la sociedad entre los normales y los que deben ser normalizados en función de la lengua, tiene a los niños como primer objetivo y principal instrumento.  
niñas sosteniendo pancarta con el lema Nuestros nacionalistas han copiado una práctica de uno de sus modelos, el nacionalismo vasco que se llama korrika –en la que los infantes suelen portar fotografías de gran tamaño de terroristas que los organizadores les proponen como modelo-. Aquí lo llaman correlingua. La participación de la mayor parte de los niños en este akelarre es inducida por métodos coactivos. Se obtiene una autorización formularia de los padres, que temen, muchas veces por petición de los propios niños, singularizarles, apartarse del rebaño y quedar marcados como desafectos o disidentes por el organizador de la participación en cada centro –aunque los docentes fanáticos son una minoría ínfima, siempre hay alguno en un claustro de treinta o cuarenta, y con uno basta-. Se ha institucionalizado así la práctica delictiva de coaccionar a menores, desde el poder escolar de calificación y segregación para instrumentarlos al servicio de una opción política antidemocrática por sus métodos y sus fines.niños alemanes en 1936