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Don Jesús Vázquez Abad y don Anxo Lorenzo Hoy entró en vigor el decreto 79/2010, “de plurilingüismo en la enseñanza”. Hay algo de verdad en ese nombre propagandístico: a partir de hoy los niños ya pueden volver a hablar en castellano en el colegio, o en gallego si lo prefieren, no por obligación. Es muy triste deber esta posibilidad a un gobierno. Hasta tal punto nos hemos degradado como ciudadanos. Pero lo cierto es que si un gobierno nos devolvió ese jirón de dignidad es porque le permitimos a otro gobierno arrebatárnoslo. [Y la amenaza sigue ahí, en esa coalición mal avenida esperando de nuevo su oportunidad]

Lo mejor del nuevo decreto [A parte del hecho histórico de ser el retroceso más serio del totalitarismo lingüístico en España hasta la fecha]

Ya lo hemos dicho: la libertad de los niños de expresarse en su lengua.

La “revolución lingüística” operada de arriba abajo en la Constitución de 1978 había otorgado esa elemental manifestación de la libertad cultural, expresarse en su lengua en el colegio, a las minorías españolas cuya lengua materna no era el castellano sino alguna de las lenguas regionales. Esa inicial conquista de libertad degeneró, en manos de los políticos, en la prohibición de expresarse en la lengua común española, que en Galicia se hizo oficial en el decreto hoy felizmente derogado 124/07. Dirán los malintencionados o los voluntariamente mal informados que tal decreto no decía tal cosa. Cierto, no lo decía así: liquidaba virtualmente la enseñanza en español, tolerando un máximo de un tercio del tiempo lectivo, de segunda calidad lingüística -plástica, educación física, ...- y a ese máximo, presionado hasta su extinción como objetivo, reducía la posibilidad de los alumnos castellanohablantes de expresarse en su lengua, al menos sobre el papel.

A partir de hoy esa libertad ya no será meramente tolerada por los profesores con sentido común -y perseguida por los de la secta-, pues ha sido necesario otorgarle reconocimiento oficial explícito en un decreto. Signo bien claro de la degradación a que habíamos llegado.

Es una liberación para miles de niños y cientos de profesores, y tiene un enorme valor simbólico, e incluso extraterritorial: sólo por ella hoy somos envidiados los gallegos por muchos catalanes, baleares, valencianos, ... cuyos hijos siguen sometidos a la peor “normalización”

En educación infantil el decreto restaura, en la medida de lo posible, dada la limitación legal del régimen de conjunción -que compartimos-, el derecho de los niños a recibir la enseñanza en su lengua materna, más por medio de la atención individualizada que mediante el fraude -que mantiene- de la “lengua materna predominante”. Sería interesante reducir la ratio de alumnos por profesor en esta etapa.

Debemos felicitar al Ejecutivo por no haberse plegado en este punto al dictamen del Consultivo, que pretendía mantener la abigarrada alquimia del decreto bipartito para determinar la lengua materna de los niños en lugar de preguntárselo sencillamente a sus padres. Ese dictamen, prevaricador del buen lenguaje, más allá de su desvergonzada parcialidad nos ha hecho preguntarnos si su relator tiene lengua materna. Parece obra de un individuo ajeno a la experiencia humana más común y elemental. El decreto, aún dentro del estatismo que denunciaremos, en esta cuestión es incomparablemente mejor que el del bipartito. Intelectualmente no era difícil mejorar aquel horror, pero sí políticamente, pues ha tenido en contra a todo el entramado corporativo, sindical e incluso institucional, como lo prueba el mencionado dictamen.

En el resto de la enseñanza prima la idea del equilibrio entre lenguas. Hemos criticado hasta la saciedad la pertinencia de ese principio, y aún su posibilidad, dada la falta de homogeneidad del tiempo lectivo. Pero eso no nos impide reconocer que el decreto trata de ser honrado con dicho principio, frente a su utilización meramente propagandística y fraudulenta por el Bipartito. Si los socialnacionalistas estuviesen de acuerdo con tal idea del 50 %, todo se reduciría a un problema de cálculo y asignación de materias a cada uno de los dos cupos más o menos iguales. No era eso: era la erradicación de la enseñanza en español. Por eso no pueden admitir ningún cálculo tendente a un equilibrio real.

Desgraciadamente, el gobierno de Feijoo ha cedido aquí a la presión recibida del entramado corporativo, sindical, pseudo-representativo, y, finalmente institucional, de la mano de un Consejo consultivo elegido por Touriño. No hay muchas posibilidades de explicar de otra manera un dictamen parcial hasta el ridículo. [Véase el voto particular de Costa Pillado, demoledor. Tiene que poner en duda el nivel de comprensión lectora de los responsables, porque la hipótesis alternativa -la nuestra- es mucho peor]

Se ha aceptado así la doble falacia:

1º, que la lengua de impartición de las asignaturas es parte de la programación -algo así como decidir si se recibe EPC o cualquier otra materia-, cuando, evidentemente, se trata de una cuestión perfectamente distinta y distinguible;

2º, que los padres no pueden elegir entre dos menús lingüísticos alternativos prefijados por la Administración educativa, no vayan a sufrir un empacho de libertinaje. Siempre el feroz estatismo subyacente.

En consecuencia se ha caído del decreto la famosa consulta a los padres, que no era más que la posibilidad de que éstos, de manera colectiva por mayoría, optasen por un menú lingüístico alternativo al ofrecido por defecto: es decir, porque los niños recibiesen matemáticas en gallego y conocimiento del medio en castellano en lugar de la asignación inversa, que era la establecida por defecto, ahora sin posibilidad de cambiarla, en primaria, y algo parecido en secundaria. Una participación de los padres intolerable para este Consejo consultivo, coincidente con la alta doctrina de la Mesa pola normalización y otras organizaciones como CIG, obedientes al nacionalismo anticonstitucional.

Esa consulta era la prueba de la honradez del proyecto de este gobierno en cuanto a la realidad del equilibrio pretendido entre lenguas. Aunque para nosotros vale muy poco o nada esa “igualdad de trato a las lenguas”, creemos que la retirada de la consulta es un error jurídico, pues no hay en ella ni el más mínimo asomo de ilegalidad -como demuestra Costa Pillado-, pero tal vez no un error político, dada la composición y funcionamiento actual de la Sala que se ocupa de estos asuntos en el TSJG, del que procede esa mayoría del Consejo consultivo capaz de perpetrar tal dictamen. Acaso Feijoo ha querido evitar el riesgo, cierto, de que algún magistrado socialnacionalista echase abajo su decreto, con el mismo celo con el que ha defendido el del Bipartito. Así están las cosas, desgraciadamente, como sabemos muy bien en esta asociación.

Aplaudimos el cambio de denominación de los equipos de normalización y dinamización lingüística, que pasan a llamarse de dinamización lingüística, pese a que el Consejo también se inmiscuyó en esta cuestión aparentemente menor, en defensa de la tesis onomástica del Bipartito. Hubiéramos aplaudido más su supresión, y el ahorro de los 200 millones de pesetas anuales que les destinó el Bipartito generoso cuando la crisis fiscal estaba para reventar -y que gravarán los presupuestos para siempre, pues ... cómo decirlo, ... a estas alturas ya todos sabemos que nunca seremos normales, que la normalización es un proceso eterno, que los recortes nunca afectarán al culto sagrado, que lo devora todo, que no renuncia a nada, ... vivimos en una teocracia lingüística-

El tratamiento de la exención de la asignatura de lengua gallega es sustancialmente mejor que el que le daba el Bipartito, que la suprimió para todos los alumnos que se incorporasen a la enseñanza en Galicia antes de 4º de ESO. El nuevo decreto les devuelve ese derecho, aunque recortado respecto de su enunciado legal, a los que lo hagan a partir de tercer ciclo de primaria. Es una lástima que no se lo reconozca también a los de segundo ciclo, sin que haya para ello ningún motivo, pero lo cierto es que se produce una importantísima restauración de ese derecho que el Bipartito había prácticamente aniquilado.